Visitar Chichen Itza

Visitar Chichén Itzá, ¿Vale la pena? Nuestra experiencia

Uno de los atractivos de viajar a Riviera Maya frente a otros destinos de «turismo de pulsera» es su historia. Las majestuosas ruinas de Chichén Itzá nos permiten conocer la vida de la civilización maya y son una visita imprescindible de cualquier viaje por la provincia de Yucatán.

Conjunto Histórico de Chichén Itzá

Chichén Itzá significa «boca del pozo de los itzaes», en alusión al cenote situado al norte de la pirámide. Este era considerado un enclave sagrado y una fuente de agua dulce esencial para la vida en aquella ciudad de templos y sabios astrónomos.

Patrimonio de la Unesco desde 1988, Chichén Itzá es la zona arqueológica más importante de la Península de Yucatán donde destaca la Pirámide de Kukulkán, que te permitirá visitar de una de las nuevas Siete Maravillas del mundo.

Una pirámide majestuosa que se eleva con una sorprendente precisión geométrica en medio de una explanada, que fue el centro político, religioso y cultural del imperio maya hace más de mil años.

Guía para visitar Chichén Itzá

Es habitual que a la llegada a tu hotel de Riviera Maya, tengas durante las primeras horas una reunión con un asesor que te ofrecerá excursiones para toda tu estancia. Las dudas y la inseguridad, especialmente en nuestra primera visita, hacen que sea habitual contratarlas.

Nuestra recomendación es que organices tus excursiones por libre. Ya no solo por una cuestión de ahorro de dinero, sino de aprovechamiento de tu tiempo:

  • Perderás mucho tiempo de tu día recogiendo a turistas de otros hoteles, debido a que los desplazamientos se hacen en autobuses abarrotados.
  • Todos los autobuses llegan a la misma hora a los mismos lugares. Si por ejemplo visitas Tulum con una excursión, prepárate para ver una playa masificada de turistas y durante 15 minutos.
  • Perderás tiempo en restaurantes pactados (colas, colas y más colas para comer) y visitas a tiendas concertadas por estas empresas de excursiones, que te impedirán dedicar tiempo a la visita que realmente te interesa.

Dicho esto, ¿cómo llegamos a Chichén Itzá?

La mejor opción es utiliza un coche de alquiler desde nuestro hotel. Chichén Itzá está localizada al oriente de Yucatán, por la carretera a Cancún, a 120 km. de Mérida. La dirección exacta es Carr. Mérida-Cancún km 120 s/n, Col. Tinum, C.P. 97750, Tinum, Yucatán y si lo necesitas, cuentas con un mapa en la página oficial de Turismo del Gobierno de Yucatán.

Esta opción, como ya hemos comentado, nos hará dueños de nuestro tiempo.

Otra buena opción es ir con la línea de Autobuses ADO. Tanto desde Playa del Carmen como desde Tulum, hay trayectos diarios que salen a las 8:00-9:00 y vuelve a las 16:30. El trayecto dura casi 4 horas desde Playa del Carmen y unas 2 horas desde Tulum.

¿Cuánto cuesta la entrada?

El precio ronda los 240 pesos (9,30€) en admisión general. Los mayores de 60 años, jubilados, pensionados, profesores, estudiantes, niños menores de 13 años y discapacitados, tienen acceso gratuito. Otra razón si viajas en familia, para evitar contratar una excrusión organizada. Si acudes en coche de alquiler, el parking te costará unos 30 pesos (1,20€).

La entrada puedes comprarla en el mismo recinto, al igual que las diferentes opciones para trasladarte dentro del recinto o las guías turísticas. En el caso de interesarte la visita guiada, mira bien que estén identificados con una tarjeta del Ministerio de Turismo de México. Este servicio suele tener un coste a partir de los 800 pesos mexicanos y el recorrido por el monumento dura entre 2 y 3 horas.

¿Qué ver en Chichén Itzá?

Mapa mochileandoporelmundo.com

Pirámide o Castillo de Kukulkán

Este templo es el edificio principal de la ciudad de Chichén Itzá. Una pirámide de cuatro lados que, para hacerte una idea de las dimensiones, tiene una base de más de 55 metros de ancho y una altura de 24 metros.

Una obra de la arquitectura maya que pone de manifiesto el dominio de la matemática que ya tenían en aquellos tiempos. Su perfecta simetría representa el calendario maya: 18 cuerpos (el número de meses, de 20 días cada uno) y 365 peldaños (días del año), cinco de los cuales se consideraban nefastos. 

Una de las curiosidades que encierra esta majestuosa obra es que si realizamos una palmada a unos 40 metros en la perpendicular de la escalinata, escuchamos un sonido agudo, un chirrido extraño, un sonido parecido al canto del quetzal, el pájaro sagrado de los Mayas. También podemos escucharnos desde diferentes puntos alejados gracias a este juego de ecos. Algunos guías decían que era una manera intencionada de que los sacerdotes para comunicarse, quien sabe.

Dedica un momento a admirar las cabezas de serpiente al pie de la escalinata de la pirámide de Kukulcán, que significa serpiente emplumada, una deidad maya.

Gran Juego de Pelota

Es el estadio más grande y mejor conservada de todo el territorio mesoamericano con 120 metros de largo y 30 de ancho.

La práctica de este deporte tenía una importancia ritual para la sociedad maya y, pese a que no se conocen sus reglas con exactitud, se sabe que era utilizado incluso para solucionar conflictos entre poblados y que muchos de sus jugadores terminaban decapitados tras perder.

Observatorio de Chichén Itzá

La astronomía es una de las mayores inquietudes que tuvieron los mayas. A este edificio, también es conocido como el Caracol por la forma de espiral que oculta en su interior, se le atribuye una función astronómica. Esto se debe a las aberturas de sus muros, orientadas hacia Venus y otros astros. Destacar que las observaciones que se realizaban eran muy intuitivas y se llevaban a cabo sin ningún tipo de aparato, por lo que te resultará curioso imaginar desde allí cómo se realizaban.

Templo de los guerreros

Este impresionante templo está situado en el lado oriental de la Gran Plaza de Chichén Itzá y rodeado de un gran grupo de columnas. Está formado por cuatro cuerpos de 40 metros de ancho cada uno En la última plataforma está situado el templo superior, que a su vez se encuentra dividido en dos salas.

Fue construido en el año 1200 d.C, perteneciente al periodo postclásico y su arquitectura recuerda a las construcciones toltecas de Tula y fue hecho sobre una antigua edificación anterior dedicada al Dios Chac Mool, el cuál tiene una escultura en la parte superior.

Cenote sagrado

Por si lo desconoces, los cenotes son depresiones acuáticas que constituyen la puerta de entrada a uno de los sistemas de ríos subterráneos más largos del mundo. Pueden ser abiertos o cerrados y son piscinas naturales en medio de la selva.

Conectado con la pirámide de Kukulkán por un camino de aproximadamente 300 metros, se encuentra el «Cenote Sagrado», con un diámetro de unos 60 metros y una profundidad de 15 metros. Se estima que era un un punto de peregrinación del mundo maya, donde se practicaban rituales y se hacía ofrendas a los dioses.

Si no tienes tiempo de verlo, no te preocupes. Esta fue la parte que menos nos gustó del recorrido.

Una vez terminada tu visita y de regreso a tu vehículo, prepárate para ser asaltado por multitud de vendedores ambulantes. Todos venden los mismos recuerdos tallados en madera y pese a que te recuerde a un Zoco, en este caso odian regatear.

Resumiendo y tras nuestra experiencia, esta es una visita imprescindible si viajas a la Riviera Maya y tienes interés por conocer la civilización maya.

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