¿Estás organizando tu próximo viaje a Sudáfrica? Hoy te contamos nuestra experiencia en el Hotel Kapama River Lodge, situado en la reserva privada de Kapama en el área del Parque Kruger.
Una de las primeras dudas que nos surgieron cuando organizábamos nuestro viaje a Sudáfrica era, ¿Una Reserva Privada? ¿No visitamos el Parque Kruger? ¿Será una buena opción?
Seguimos la recomendación nuestra agencia no nos equivocamos. La reserva privada de Kapama te permite disfrutar de un safari sin aglomeraciones, a tu ritmo y con servicios de máxima calidad. Una experiencia inolvidable.
Con un área de 13 000 hectáreas de sabana y bosque ribereño preservadas en su estado original, la Reserva de Animales Kapama es la reserva privada con un único operador más grande de la región lowveld de Sudáfrica. Kapama alberga una abundante población animal y se encuentra junto al icónico Parque Nacional Kruger con a la la cordillera Drakensberg distinguiéndose a la distancia. Verás en su hábita a los “Cinco Grandes”.
Este ha sido nuestro primer Safari y fue una vivencia extraordinaria.
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ToggleNuestra Llegada
El viaje como te decimos es una experiencia de principio a fin. Volamos en una pequeña avioneta desde Johanesburgo a la región lowveld de Sudáfrica, donde se ubica el extenso Parque Kruger. Llegas a un pequeño aeropuerto donde te espera un equipo de Rangers para recibirte y dar comienzo a la aventura.
En este momento empieza el traslado al hotel en Jeep, siendo un primer contacto a lo que será la sensación de vivir un safari. Durante el recorrido disfrutarás del paisaje y empezarás a ver la vida animal del parque.
Hotel Kapama River Lodge
Kapama ofrece cuatro alojamientos con estilos distintos; nosotros elegimos Kapama River Lodge y la experiencia nos dejó con ganas de repetir.
El diseño del lodge busca que vivas la sabana desde el primer minuto: espacios abiertos, madera y piedra, y una vegetación que entra hasta los pasillos. Las habitaciones son amplias, luminosas y con vistas al entorno; detalle importante si viajas con niños (o te ausentas a menudo): cierra siempre la puerta del balcón para evitar visitas curiosas de fauna.
Uno de los grandes placeres aquí es mirar. Tanto desde tu habitación como desde las diferentes estancias, disfrutarás del paisaje y fauna salvaje. Un baño en alguna de sus dos infinity pool mientras ves acercarse a elefantes o hipopótamos en alguno de los ríos que rodea el complejo de Kapama River Lodge. Es fácil que el momento “entre safari y safari” se convierta en tu parte favorita del día.
El personal que trabaja y gestiona el hotel remata la experiencia: cercano, atento y con una sonrisa siempre a mano. Te hacen sentir como en casa y cuidado desde el check-in hasta la última mañana. En resumen, un lodge pensado para disfrutar del confort sin perder de vista que el verdadero lujo está en lo que ocurre ahí fuera.
¿Cómo es la dinámica del Safari en KAPAMA?
Nuestra rutina fue muy clara y, sobre todo, fácil de disfrutar. Así funcionaban los dos game drives diarios:
Amanecer
05:00 Llamada a la habitación por teléfono para despertarnos.
05:30 Servicios de té, café y bizcochos en el comedor principal hasta la llegada de nuestro Ranger y Guía del Safari.
06:00 Salida en un 4×4 e inicio del Safari
07:30 Una pequeña parada y picnic con bebidas calientes y bocadillos que cómodamente nos preparaba nuestro Ranger.
09:00 Regreso al lodge y desayuno buffet. Mañana libre para disfrutar de spa, piscina o la zona de lectura.
Este tiempo entre safaris, es donde puedes además reservar experiencias de contacto responsable fuera del complejo o excursiones personalizadas. Mi consejo es que si te interesan, hagas la reserva el día de llegada porque las plazas vuelan. Nosotros nos quedamos con ganas de la visita al refugio de elefantes dentro de la reserva, para conocer un poco más del trabajo de conservación que hacen desde Kapama.
Atardecer / Safari nocturno
Durante la tarde salíamos a de nuevo al Safari Nocturno. Es imposible no enamorarse de la paleta de colores del atardecer en África:
16:00 Nos reuníamos en el Salón para de nuevo tomar un té o café con pastas
16:30 Inicio del Safari Nocturno
19:30 Llegada al albergue con tiempo para refrescarse antes de la cena.
20:00 Cena en la zona de campamento, donde compartías mesa con la gente de tu jeep y el Ranger. Un momento genial para compartir las experiencias vividas ese día.
Las cenas es uno de los momentos más especiales del día. Se sirve en el River Lodge Boma, al aire libre, con el fuego encendido y el cielo lleno de estrellas. Las mesas se organizan por mesas que compartes con tu grupo del jeep y el ranger que te acompaña a diario. Entre plato y plato repasas los avistamientos del día, aprendes curiosidades de la reserva y pones cara a las personas que la hacen posible. Es un ambiente relajado, cercano y muy auténtico, que además se ameniza luego con cantos africanos por parte del personal.
Si lo prefieres, puedes solicitar mesa privada, pero nuestra recomendación es vivir la cena en grupo. Fue una de las experiencias que guardamos con más cariño: conversación amena, anécdotas del bush, consejos para el siguiente drive… y, de paso, amistades que a veces continúan después del viaje.
¿Safari por libre o experiencia Kapama? Conclusiones..
Para nosotros, sí rotundo. Kapama nos regaló lo que buscábamos de nuestro primer safari: naturaleza muy viva —incluidos los Big Five—, guías que aman su trabajo, logística sencilla y un lodge cómodo donde cada detalle suma.
En resumen: Kapama River Lodge es de esos lugares que te reconcilian con la idea de “viajar despacio”, disfrutando del momento y el lugar en el que estás. Te aseguro que el tiempo pasará volando. En nuestro caso, volamos desde Kapama a Cape Town con la sensación de que necesitábamos haber invertido más días allí, pese a que pasamos 4 noches allí. Fue maravilloso.
Ya sabes que si tienes dudas, puedes escribirnos a través de nuestra cuenta de Instagram y que puedes seguir todo nuestro viaje por Sudáfrica aquí.
Joan Costa
Viajamos para indagar, escuchar historias y vivir experiencias fuera de lo común. Este Blog es la historia de nuestros viajes. Una forma de poner nuestro granito de arena como agradecimiento a todos esos consejos que durante años, hemos adquirido nosotros también de otros viajeros.






























